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3 de septiembre, 2018

¿Por qué en Latinoamérica?

 

El Cáncer Cervical es la cuarta causa de muertes en las mujeres a nivel mundial. Se estima que existen 528,000 nuevos casos al año, y desafortunadamente el 85% de ellos son diagnosticados en países subdesarrollados.

 

Cada año se diagnostican 63,068 mujeres con neoplasias cervicales y se registran 29,222 muertes por esta enfermedad. Desafortunadamente en Latinoamérica ocurre el 45% de estas muertes.

 

La mortalidad es 3 veces mayor en Latinoamérica y El Caribe que en Norteamérica, lo que demuestra una inequidad en salud.

Fuente: Situación de los Programas para la Prevención y el Control del Cáncer Cervicouterino de la OPS, 2010.

 

¿Qué pasa en Latinoamérica?

 

En países subdesarrollados se reconoce una alta carga de la enfermedad, y la necesidad de acciones positivas para reducir la incidencia de nuevos casos de Cáncer Cérvicouterino su mortalidad.

Todos los países tienen programas nacionales para su prevención y para el control del cáncer, tienen prevención primaria y secundaria. Pero existen problemáticas para su desarrollo.

 

- Dificultad para alcanzar la cobertura

- Diagnósticos y tratamientos fuera de tiempo

- Un subregistro y una reciente cobertura vacunal

 

En la mayoría de estas ciudades, la citología es utilizada como una técnica de screening desde hace 35 años.

 

Lo que ha llevado a una reducción del Cáncer Cérvico Uterino. Pero también se han llevado programas preventivos sociales tecnológicos, hay recursos financieros monitoreo, seguimiento acciones de vacunación, estrategias y manejos de información que hacen que vaya habiendo una modificación en la incidenciia y mortalidad del Cáncer Cérvico Uterino en esta región.

 

Prevención primaria y secundaria: Vacunas

Se necesita saber su seguridad, cuántos tipos de vacunas, su eficacia, el futuro de vacunas y las vacunas venideras o que ya están llegando a diferentes países así como las coberturas para ambos sexos.

 

Los programas de vacunación se han implementado en varios países entre el 2006  y 2017 con dos tipos de vacunas que están dominando y la tercera que es la nonavalente que ya está ingresando a algunos países de Latinoamérica.

 

Estas vacunas han podido demostrar su prevención de enfermedades entre el 90% al 100% de infecciones. Y en el 2014 se agregó a través de la FDA la aplicación de la vacuna nonavalente. Sabemos que el VPH está incluido en la etiología de otras neoplasias. La persistencia de virus de algo riesgo puede ayudar a desarrollar Cáncer Cérvico Uterino, de vulva, de vagina, de ano, de pene, de cuello y de garganta. Pero también hay lesiones que no son consideradas oncológicas, pero sí un problema de saluden Latinoamérica como es la presencia de verrugas genitales y papilomatosis respiratoria.